25 de Febrero de 2020

“Y no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, sino sed llenos del Espíritu.”

Efesios 5:18

La salud espiritual

Hace poco retomé mi rutina de ir al gimnasio y he comprobado cómo el cuerpo se acostumbra rápidamente al ejercicio físico. Allí veo a diario no sólo la mejora anímica influye en la gente que hace tiempo que se ejercita, sino también como -en algunos casos- esto los lleva al extremo de hacer un culto del físico. Es en esos momentos donde yo me pregunto acerca de la importancia del espíritu a comparación con la del cuerpo. Entonces, ¿cuánto le dedicamos nosotros a nuestra salud espiritual? ¿qué nivel de importancia le damos realmente?


La clave se encuentra en reconocer la necesidad de ejercitar nuestro espíritu tanto como nuestro físico pero, otra vez, surgen dificultades a la hora de reconocerlo. Debemos estar alerta ante ciertos indicios como sentimientos negativos que comienzan a aflorar, tales como la envidia y el orgullo. Es en esos momentos cuando el espíritu está pidiendo a gritos un poco de ayuda, y es en esos momentos donde se hace imperativa la presencia de la palabra de Dios. Recordemos que a través de sus distintas enseñanzas, el Señor nos muestra el camino a seguir, ilustrando todo con maravillosos ejemplos de su amor incondicional, lo que provoca que las lecciones que aprendamos, queden impregnadas en nuestros corazones de la mejor manera posible.

Cuando reconocemos nuestras necesidades espirituales y hallamos que en base a ellas nos encontramos débiles, podemos hallar el alimento que nos restablece en la Palabra de Dios.


¿Te ha gustado la Reflexión? ¡Compartela!

Encontrarás en la siguiente oración un alivio para tu mente y alma que se encuentran agobiados. Intenta poner en práctica estas palabras.

Lecturas anteriores

“Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, así la maldición nunca vendrá sin causa.”

Proverbios 26.2

Resuelve el conflicto interno.

Una de las leyes universales que Dios estableció es la ley conocida como “Causa y Efecto”. Según ésta, nada de lo que sucede es por accidente. Desde el punto de vista divino, los accidentes no ...

Continuar leyendo la Reflexíon

“Despertó Jacob de su sueño y dijo: Ciertamente el Señor está en este lugar y yo no lo sabía. Y tuvo miedo y dijo: ¡Cuán imponente es este lugar! Esto no es más que la casa de Dios, y esta es la puerta del cielo.”

Génesis 28:16-17

Nuestro encuentro con Dios

Este fin de semana me encontró trabajando cuando todo lo que yo quería era descansar y pasar tiempo junto a mi familia. De hecho, pasé todo el fin de semana con mi familia, trabajando en el templo ...

Continuar leyendo la Reflexíon

Seis días antes de la Pascua fue Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto y a quien había resucitado de los muertos. Y le hicieron allí una cena; Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban sentados a la mesa con él. Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume.

Juan 12:1-3

Quebrantados pero no Desamparados

El Espíritu Santo nunca ha dejado de obrar en nuestra vida. Enfrentamos pruebas y problemas constantemente, pero esto es porque el Espíritu Santo tiene una meta en nosotros: quebrantar y deshacer al...

Continuar leyendo la Reflexíon

“Buscad al Señor mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.”

Isaías 55:6

Búsqueda constante de Dios

En nuestro caminar con Cristo, puede ser que caigamos en la rutina de ir un domingo a la iglesia. Muchas cosas hemos aprendido, y otro tanto nos queda por caminar, pero lo importante es entender que ...

Continuar leyendo la Reflexíon