04 de Septiembre de 2018

“Y no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, sino sed llenos del Espíritu.”

Efesios 5:18

La salud espiritual

Hace poco retomé mi rutina de ir al gimnasio y he comprobado cómo el cuerpo se acostumbra rápidamente al ejercicio físico. Allí veo a diario no sólo la mejora anímica influye en la gente que hace tiempo que se ejercita, sino también como -en algunos casos- esto los lleva al extremo de hacer un culto del físico. Es en esos momentos donde yo me pregunto acerca de la importancia del espíritu a comparación con la del cuerpo. Entonces, ¿cuánto le dedicamos nosotros a nuestra salud espiritual? ¿qué nivel de importancia le damos realmente?


La clave se encuentra en reconocer la necesidad de ejercitar nuestro espíritu tanto como nuestro físico pero, otra vez, surgen dificultades a la hora de reconocerlo. Debemos estar alerta ante ciertos indicios como sentimientos negativos que comienzan a aflorar, tales como la envidia y el orgullo. Es en esos momentos cuando el espíritu está pidiendo a gritos un poco de ayuda, y es en esos momentos donde se hace imperativa la presencia de la palabra de Dios. Recordemos que a través de sus distintas enseñanzas, el Señor nos muestra el camino a seguir, ilustrando todo con maravillosos ejemplos de su amor incondicional, lo que provoca que las lecciones que aprendamos, queden impregnadas en nuestros corazones de la mejor manera posible.

Cuando reconocemos nuestras necesidades espirituales y hallamos que en base a ellas nos encontramos débiles, podemos hallar el alimento que nos restablece en la Palabra de Dios.


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Encontrarás en la siguiente oración un alivio para tu mente y alma que se encuentran agobiados. Intenta poner en práctica estas palabras.

Lecturas anteriores

“Y le preguntarán: ¿Qué heridas son estas en tus manos? Y él responderá: Con ellas fui herido en casa de mis amigos.”

Zacarías 13:6

¿Por nuestros propios medios?

Alguien me dijo una vez que las demandas o acciones que emprendamos tienen que ver directamente con las necesidades que estemos atravesando en ese particular momento, y con esto hoy quiero referirme a...

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Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.

Santiago 5:7-20

El por qué de las dificultades

La vida cristiana implica que en ocasiones tendremos que vivir momentos difíciles, porque el que seamos hijos de Dios no nos exonera de sufrir dificultades. Comprender esto es clave para llegar a ...

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“Muéstrame, oh Jehová, Tus caminos; Enséñame Tus sendas. Encamíname en Tu verdad, y enséñame, Porque Tú eres el Dios de mi salvación; En Ti he esperado todo el día. Acuérdate, oh Jehová, de Tus piedades y de Tus misericordias, Que son perpetuas”

Salmos 25:4-6

Al pie de la letra

Todos sabemos que muchas veces nos vemos invadidos por la duda en nuestro andar por los caminos de Cristo, pero al mismo tiempo es necesario determinar a qué nos referimos cuando hablamos de “la ...

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“Jehová juzgará a los pueblos; júzgame, oh Jehová, conforme a mi justicia, y conforme a mi integridad. Fenezca ahora la maldad de los inicuos, mas establece Tú al justo; porque el Dios justo prueba la mente y el corazón. Mi escudo está en Dios, que salva a los rectos de corazón.”

Salmos 7:8-10

Un compromiso real

Durante mi época escolar nunca fui muy adepto a las clases de educación física o de deportes, pero aún así, fueron asignaturas que tuve que cursar y, lamentablemente, aprobar. Recuerdo que los ex...

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